Cuando una entidad estatal o privada adjudica un Contrato, muchas veces entrega un anticipo económico para que el contratista comience con la obra, suministros o servicios. Pero ese anticipo implica un riesgo para la institución: ¿Y si los recursos no se usan correctamente? Ahí es necesaria la Póliza de Buen Uso de Anticipo: un mecanismo que protege al Contratante asegurando que los fondos se empleen estrictamente para los fines pactados en contrato.
Características clave de la póliza:
Cobertura total del anticipo
La póliza cubre el monto completo del anticipo entregado al Contratista.
Ajustes por anticipos ya utilizados
Si parte del anticipo ya fue devengado correctamente, la garantía puede ajustarse en renovaciones sucesivas.
Vigencia según el contrato
Permanece activa hasta que se entrega la obra, bienes o servicios (recepción provisional) o bien hasta que el anticipo quede totalmente amortizado.
Liberación formal de la garantía
Se libera mediante Acta de recepción provisional, comprobante del uso total o devolución de la póliza original junto con sus renovaciones.
Responsabilidad en caso de incumplimiento
Si el contratista no emplea los recursos conforme al contrato, la aseguradora responde al beneficiario por ese incumplimiento.
Ventajas de gestionar esta póliza con AMB:
Como bróker especializado en garantías, en AMB facilitamos todo el proceso para que obtengas tu póliza sin complicaciones:
Asesoría completa sin costo adicional para preparar todos los documentos técnicos, financieros y legales que exige la aseguradora.
Gestión ante múltiples aseguradoras, asegurando que nunca te quedes sin una opción viable para respaldar tus contratos.
Presentación profesional del expediente para acelerar la emisión de la póliza.
Experiencia en contratos estatales y conocimiento de los requisitos específicos que cada entidad exige.
Trabajo orientado a evitar rechazos o demoras: nos encargamos de los detalles técnicos y formales que a veces impiden que la fianza sea aprobada.
Proceso simplificado con AMB:
Revisión del contrato y del requerimiento de anticipo.
Evaluación técnica del contratista.
Asistencia para recopilar y presentar toda la documentación.
Envío del expediente a aseguradoras aliadas.
Negociación y emisión de la póliza.
Entrega formal para que puedas iniciar ejecución del contrato.